DGT-Direccion-General-de-Tr

LA DGT, ¿UNA EMPRESA CON ÁNIMO DE LUCRO?

Con el fin de cobrarnos las multas sí o sí, la DGT quiere cambiar la ley. Ha visto que tiene un 40% de impagos en sus sanciones, y eso es mucho dinero perdido, por lo que se ha propuesto “cobrar el cien por cien de las multas que se impongan”. O sea, que no se conforma con haber duplicado (sí, multiplicado por dos) sus ingresos por sanciones desde que entró en vigor el carné por puntos, sino que pretende recaudar 416 millones más en el 2009, lo que supone un incremento del 15,5% con respecto a 2008.

Obedecer a la primera

Como haría cualquier empresa con ánimo de lucro, Tráfico quiere ingresar más pero con menos costes. Para ello va a empezar por reducir el gasto en notificaciones. Se acabaron los tres avisos. Hay que obedecer a la primera. La multa se notifica una sola vez, que así se ahorra papel y gasto administrativo. Además se va a asignar una “Dirección Electrónica Vial” a todas las empresas titulares de un vehículo, de manera que reciban ahí sus sanciones. La DGT también se quita de encima la obligatoriedad de publicar la multa en el BOE u otros organismos que cobraban por ello y crea un “Tablón Edictal”, que estará alojado en Internet.

Y para que no se escape nadie, Tráfico pretende suspender el permiso de circulación durante un mes al titular del vehículo que no identifique al conductor objeto de la sanción.

Época de rebajas

El plazo de 15 días para las alegaciones se mantiene porque no queda más remedio que dejar ese pequeño margen al ciudadano para protestar antes de la ejecución, pero para animarnos a no hacer uso de este derecho habrá una rebaja del 40% si abonamos antes de los 15 días. Cuando el supuesto infractor no pague ni alegue, en solo un mes le retirarán el dinero de su cuenta.

  • La infracciones leves (que son las más numerosas) pasan de 90 € a 100 €
  • Las graves, que iban de 91 a 300 €, pasan a 200 €
  • Las muy graves, que costaban de 301 a 600 €, pasan a 500 €

Ahora bien, estos importes podrán incrementarse en un 30% “en función del peligro potencial creado”, que, como siempre, significa exceso de velocidad y que va a encarecer la multa según los kilómetros excedidos sobre el máximo permitido.

Aún queda que este anteproyecto pase por el Congreso, y cabe esperar que haya diputados a los que les dé vergüenza que se note tanto el afán recaudatorio. En este caso no nos pueden vender que lo hacen por nuestra seguridad, porque es obvio que no buscan más que sancionar mejor. Perder el 40% de 416 millones de euros por multar mal es perder mucho, y Tráfico no está dispuesto, porque esa pasta viene de perlas para cosas tan útiles como comprar nuevos radares para sancionar más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *